El hábito simple que ayuda a dormir mejor, según expertos

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Dormir bien no siempre depende de pastillas, aplicaciones o rutinas complejas. A veces, un pequeño gesto diario puede marcar una gran diferencia en cómo descansamos y en cómo nos sentimos al día siguiente.

En los últimos meses, distintos especialistas en salud y bienestar volvieron a coincidir en una recomendación sencilla: realizar estiramientos suaves antes de ir a dormir.

¿Por qué estirar antes de dormir?

Durante el día, el cuerpo acumula tensiones casi sin que lo notemos: horas sentados, estrés, pantallas, preocupaciones. Cuando nos acostamos sin “aflojar” ese estado, el cuerpo sigue en alerta, aunque estemos cansados.

Los estiramientos lentos y conscientes ayudan a:

  • Liberar la tensión muscular acumulada.
  • Reducir molestias en espalda, caderas y hombros.
  • Enviar una señal clara al sistema nervioso: ya es momento de descansar.

Este tipo de movimientos activa el sistema parasimpático, el encargado de la relajación y la recuperación.

Beneficios que van más allá del cuerpo

No se trata solo de músculos. Cuando estiramos con respiración lenta:

  • La mente baja revoluciones.
  • Disminuye la rumiación mental típica de la noche.
  • Se genera una sensación de cierre del día.

Muchas personas notan que, con esta práctica, se duermen más rápido y se despiertan con mayor sensación de descanso.

¿Cuánto tiempo hace falta?

Muy poco. Entre 5 y 10 minutos son suficientes.

No es una rutina exigente ni deportiva. Al contrario:

  • Movimientos suaves
  • Sin dolor
  • Sin exigencia
  • Acompañados por respiración tranquila

La clave no es la intensidad, sino la constancia.

Algunos estiramientos simples para la noche

Podés elegir uno o dos, o rotarlos según lo que tu cuerpo necesite:

  • Piernas contra la pared: ayuda a relajar piernas y zona lumbar.
  • Estiramiento de espalda acostado: abraza las rodillas y balanceá suavemente.
  • Apertura de caderas suave: ideal para soltar tensiones profundas.

Siempre escuchando al cuerpo, sin forzar.

Un ritual pequeño, un descanso más profundo

Más que un ejercicio, este hábito funciona como un ritual nocturno. Repetido cada noche, el cuerpo lo asocia automáticamente con el descanso.

En un contexto donde vivimos apurados y sobreestimulados, recuperar estos momentos simples puede ser una forma de volver al eje.

En Vivir Hoy San Juan creemos que el bienestar no siempre está en hacer más, sino en hacer más consciente lo que ya tenemos: el cuerpo, la respiración y el presente.

 

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